La muerte de Dianna Bixby y su paso por Baja California Sur

 Por José Antonio Márquez Castro

Era el 2 de enero de 1955. Un fuerte temporal cubría el sur de la península de Baja California y Dianna Bixby volaba prácticamente a ciegas, buscando un lugar donde aterrizar.

Su esposo, Robert Bixby, que viajaba aproximadamente una hora detrás de ella a bordo de un Douglas DC-3, le había informado que, debido a la escasa visibilidad, resultaba imposible aterrizar en el aeródromo de Los Planes. Dianna decidió entonces buscar otra alternativa.

El aeropuerto de La Paz también se encontraba cerrado por las condiciones meteorológicas.

Para entonces, la situación comenzaba a ser desesperada: a Dianna le quedaban apenas unos minutos de combustible.

La voz que hasta ese momento se había mantenido firme durante las comunicaciones por radio empezó a reflejar nerviosismo e incertidumbre. Desde tierra intentaban orientarla, pero uno de los equipos de navegación de su aeronave no funcionaba.

—No puedo hacerlo. Mi equipo ADF está inservible. ¡Lo que necesito es ayuda!

Segundos después volvió a escucharse su voz:

—¡No tengo combustible! ¡El motor izquierdo empieza a fallar! ¡Mayday, Mayday, Mayday! ¡Torre La Paz, estoy descendiendo! ¡Digan a Robert…!

La comunicación quedó interrumpida.

Aquellas fueron las últimas palabras que se escucharon desde el avión de una de las aviadoras más singulares que habían surcado los cielos de Baja California Sur.

¿Quién era Dianna Bixby?

En algunos testimonios y documentos su nombre aparece con distintas variantes: Diana Bisby, Diana Bixby, Dianne Bixby e incluso Dianna Cyrus Bixby. Sin embargo, la forma que aparece de manera recurrente en los registros aeronáuticos estadounidenses es Dianna Cyrus Bixby.

Nació el 30 de septiembre de 1922 en Ventura, California. Era hija de E. E. Converse y pasó parte de su infancia vinculada al rancho familiar cercano a Santa Paula, California.

Dianna no era mexicana. Era estadounidense y, para los estándares de su época, una aviadora verdaderamente excepcional.

Antes de casarse con Robert Elliot Bixby había estado casada con John Volney Cyrus, también piloto, quien murió durante la Segunda Guerra Mundial. Dianna continuó volando y posteriormente conoció a Robert Bixby.

Robert y Dianna se conocieron en 1948, cuando ambos se encontraban relacionados con la aviación de carga. Aproximadamente seis meses después se casaron.

La aviación no solo fue una profesión para ellos; se convirtió en el centro de su vida familiar y empresarial.

Una aviadora excepcional

Dianna Bixby no era simplemente una piloto de carga.

Para 1954 acumulaba miles de horas de vuelo, una experiencia extraordinaria para una mujer de apenas 31 años en una época en la que la aviación comercial continuaba siendo un ámbito predominantemente masculino.

Entre 1949 y 1950 voló como capitana para Flying Tiger Air Freight en la ruta Boston-Newark, una de las rutas de carga más transitadas de Estados Unidos. Las publicaciones de la propia compañía destacaron que había sido la única mujer que había ejercido como capitana dentro de aquella operación.

Su experiencia abarcaba distintos tipos de aeronaves. Pilotó Douglas DC-3 y también antiguos bombarderos militares transformados para usos civiles, entre ellos el Douglas A-26 Invader, el Douglas A-20 Havoc y el De Havilland Mosquito.

Además, realizó vuelos vinculados con la industria cinematográfica, trabajos relacionados con el U.S. Forest Service y operaciones de transporte aéreo de carga.

Su relación con los grandes aviones bimotores, por tanto, venía de muchos años atrás.

The Huntress: el A-26 Invader

Uno de los aviones más importantes de su trayectoria fue un Douglas A-26 Invader, matrícula N67807, número militar 44-34766 y número de construcción 28045, del cual fue propietaria entre 1947 y 1949.

El aparato recibió el nombre de The Huntress.

El A-26 había sido diseñado originalmente como avión militar, pero, terminada la Segunda Guerra Mundial, numerosos bombarderos fueron vendidos a particulares y posteriormente transformados para diversos usos: transporte ejecutivo, carreras, fotografía aérea, experimentación y carga.

Dianna fue una de las personas que supieron aprovechar las extraordinarias prestaciones de aquellas aeronaves.

The Huntress fue utilizado en competencias de velocidad y modificado para aumentar su autonomía. Entre otras adaptaciones, recibió un tanque adicional de combustible instalado en la antigua bahía de bombas.

Este antecedente resulta significativo porque demuestra que, mucho antes de sus operaciones comerciales hacia Baja California Sur, Dianna ya poseía amplia experiencia con bombarderos reconvertidos y vuelos de gran alcance.

La carrera aérea de 1947

Dianna también estuvo relacionada con los antecedentes de las grandes competencias aéreas femeninas estadounidenses.

En 1947 se organizó una carrera para mujeres desde California hasta Tampa, Florida. Dianna tenía previsto participar con su A-26, mientras otras competidoras utilizarían aeronaves de diferentes características.

Sin embargo, problemas mecánicos impidieron que pudiera tomar la salida.

Años después, una publicación de la organización internacional de mujeres aviadoras The Ninety-Nines reconoció a Dianna Cyrus Bixby como una de las impulsoras originales de la idea de organizar una carrera aérea femenina transcontinental para despertar el interés en los espectáculos de aviación protagonizados por mujeres.

Aquellas competencias formarían parte del ambiente aeronáutico del que posteriormente surgiría la célebre carrera femenina conocida popularmente como Powder Puff Derby.

El sueño de volar alrededor del mundo

Otro de los grandes proyectos de Dianna fue realizar un vuelo alrededor del mundo.

En 1948, todavía conocida como Dianna Cyrus, periódicos estadounidenses y canadienses informaron sobre su intención de convertirse en una de las primeras mujeres en realizar oficialmente una circunnavegación aérea.

Tenía apenas 25 años.

Para aquel proyecto había puesto sus ojos en otro avión procedente del ámbito militar: el extraordinario De Havilland Mosquito.

Después de casarse con Robert Bixby, ambos continuaron desarrollando la idea.

El Mosquito N1203V: Huntress II

El De Havilland Mosquito utilizado por la pareja había sido originalmente una aeronave canadiense con número de serie KA997. Posteriormente recibió la matrícula estadounidense N1203V.

Dianna Cyrus y Robert Bixby adquirieron la aeronave en 1948 y la prepararon para intentar un vuelo alrededor del mundo. Como continuación simbólica del A-26 de Dianna, el Mosquito recibió el nombre de Huntress II.

En 1950 emprendieron el gran viaje.

La aeronave salió de San Francisco y atravesó diferentes puntos del planeta. La ruta pasó por lugares como El Cairo y Karachi y llegó hasta Calcuta, India.

Hasta ese momento, el vuelo avanzaba de manera extraordinaria. Sin embargo, problemas mecánicos obligaron a interrumpir el intento.

El sueño no terminó allí.

Todavía en 1954 Dianna contemplaba realizar un nuevo intento de circunnavegación. Durante ese año completó vuelos de gran distancia como parte de su preparación y estudió una ruta de más de 20,000 millas que contemplaba San Francisco, Newark, París, Medio Oriente, Karachi, Calcuta, Tokio, Midway y finalmente el regreso a San Francisco.

Una vez más, los problemas mecánicos y las condiciones meteorológicas terminaron frustrando el proyecto.

Pero para entonces otra actividad había comenzado a vincular definitivamente la vida de Dianna con Baja California.

Bixby Airborne Products

En 1953 Robert y Dianna establecieron Bixby Airborne Products, empresa con operaciones en el aeropuerto de Long Beach, California.

Un directorio de Long Beach de aquella época registra la empresa y su actividad:

Bixby Airborne Products — Robert E. Bixby — Air Freight — 2195 E. Spring.

La compañía se dedicaba al transporte aéreo de carga y mantenía operaciones entre California y Baja California Sur.

Entre las mercancías transportadas se encontraban productos agrícolas y pescados procedentes de la península mexicana.

Algunas fuentes estadounidenses mencionan específicamente operaciones desde Las Cruces, Baja California, mientras testimonios vinculados con el último vuelo de Dianna señalan el aeródromo de Los Planes, cercano a La Paz.

Lo cierto es que, para mediados de la década de 1950, Robert y Dianna Bixby realizaban vuelos de trabajo entre Long Beach y Baja California, formando parte de una etapa poco documentada de la aviación comercial internacional de la península.

Y fue precisamente uno de aquellos vuelos el que llevó a Dianna por última vez hacia Baja California Sur.

El último vuelo

El 2 de enero de 1955, Dianna y Robert Bixby salieron del aeropuerto de Long Beach en dos aeronaves diferentes con destino al sur de Baja California.

Se trataba de un vuelo de trabajo.

Su propósito era recoger productos para transportarlos hacia California.

Robert volaba un Douglas DC-3 aproximadamente una hora detrás de Dianna.

Ella pilotaba un Douglas A-20G Havoc, matrícula N63148, antiguo bombardero de la Segunda Guerra Mundial profundamente modificado para uso civil.

Un fuerte temporal afectaba entonces el sur de la península.

Cuando las condiciones meteorológicas hicieron imposible continuar normalmente la operación, Robert informó por radio a su esposa que la escasa visibilidad impedía aterrizar en Los Planes.

Dianna buscó entonces una alternativa.

El aeropuerto de La Paz tampoco ofrecía condiciones para aterrizar.

La situación era especialmente complicada debido a las limitaciones de la infraestructura aeronáutica existente en la península durante aquellos años. Las ayudas disponibles para la navegación eran considerablemente menores que las actuales y cualquier combinación de mal tiempo, problemas de equipo y poco combustible podía convertirse rápidamente en una emergencia.

Desde la torre de control de La Paz se proporcionó a Dianna información meteorológica correspondiente a distintos lugares de las costas de Sonora y Sinaloa. Una de las posibilidades consideradas era dirigirse hacia una zona donde pudiera contar con mejores referencias radioeléctricas para efectuar la aproximación.

Pero el combustible comenzaba a agotarse.

Guillermo Peña Moyrón, quien se desempeñaba entonces como controlador de tránsito aéreo en La Paz, recordaría años después aquellas comunicaciones.

La voz de Dianna, firme al principio, comenzó a mostrar preocupación.

El controlador intentó proporcionarle alternativas de orientación mediante radio. Sin embargo, uno de los principales equipos con los que Dianna podía auxiliarse estaba averiado.

Su respuesta fue contundente:

—No puedo hacerlo. ¡Mi equipo ADF está inservible! ¡Lo que necesito es ayuda!

Poco después volvió a comunicarse:

—¡No tengo combustible! ¡El motor izquierdo empieza a fallar! ¡Mayday, Mayday, Mayday! ¡Torre La Paz, estoy descendiendo! ¡Digan a Robert…!

La transmisión se interrumpió.

Durante varios minutos se realizaron insistentes llamados desde tierra.

Dianna nunca volvió a responder.

Aproximadamente quince minutos después de perderse la comunicación, las condiciones meteorológicas comenzaron a mejorar. La lluvia disminuyó y las nubes empezaron a elevarse.

Robert logró aterrizar.

Al llegar recibió la noticia de que se había perdido contacto con el avión de su esposa.

La búsqueda

Tan pronto como las autoridades aeronáuticas fueron informadas de la desaparición, comenzó la búsqueda.

Un testimonio señaló que un pescador había observado una aeronave precipitarse al mar en las proximidades de la costa del Golfo de California.

La información permitió reducir el área de búsqueda.

Robert Bixby solicitó apoyo de las autoridades estadounidenses y al día siguiente participaron aeronaves y personal especializado en la localización de los restos.

El A-20 había caído al mar al sur de Loreto.

Informes contemporáneos situaron el lugar del accidente aproximadamente diez millas al sur de Loreto. La aeronave terminó destrozada entre las rocas, en aguas relativamente poco profundas.

Buzos participaron en la recuperación.

El cuerpo de Dianna fue localizado entre los restos del avión, todavía sujeto al asiento del piloto.

Tenía 32 años.

Dejó a su esposo Robert y a dos hijos pequeños:

  • Lillian, de cinco años.
  • Robert, de dos años.

Sus restos fueron trasladados a Estados Unidos para recibir sepultura.

El avión que se perdió frente a Loreto

La aeronave del accidente merece una historia propia.

Era un:

Modelo: Douglas A-20G Havoc
Matrícula civil: N63148
Número militar: 43-22217
Número de construcción: 21864

El A-20 había sido construido originalmente como avión militar durante la Segunda Guerra Mundial.

Su trayectoria permite reconstruir la transformación de una aeronave concebida para la guerra en un avión utilizado, años después, para transportar mercancías entre Estados Unidos y México.

Trayectoria general del N63148

Periodo

Propietario, operador o modificación

1943

Construcción como Douglas A-20G Havoc

1944

Incorporación a la USAAF con número 43-22217

Posguerra

Vinculado con Hughes Tool Company

1949

Adquirido por Paul B. Young

1949

Modificaciones para uso ejecutivo

1951

Sustitución de motores y nuevas modificaciones

Enero de 1953

Instalación de capacidad adicional de combustible

1954

Utilizado por Dianna Cyrus Bixby

1954-1955

Arrendado a Bixby Airborne Products para transporte de carga hacia México

2 de enero de 1955

Accidente en el Golfo de California, al sur de Loreto

7 de febrero de 1955

Cancelación de la matrícula civil

Existe un elemento importante en esta historia: el avión no pertenecía definitivamente a Dianna Bixby.

Los registros aeronáuticos indican que su propietario era Paul B. Young y que posteriormente fue puesto a disposición de Dianna y arrendado a Bixby Airborne Products para realizar operaciones de transporte de carga hacia México.

Un bombardero convertido para la vida civil

El N63148 había sufrido profundas modificaciones después de la guerra.

Entre las adaptaciones realizadas se encontraban:

  • eliminación de diversos elementos propios de su configuración militar;
  • instalación de asientos para pasajeros;
  • incorporación de nuevas ventanas;
  • modificaciones importantes del fuselaje;
  • sustitución de motores;
  • acondicionamiento para funciones de transporte;
  • instalación de espacios adicionales para equipaje;
  • y ampliación de su capacidad de combustible.

En enero de 1953 se instaló un tanque adicional en la antigua bahía de bombas.

Por ello, el avión utilizado posteriormente por Bixby Airborne Products no era simplemente un bombardero conservado para vuelos ocasionales: había sido considerablemente transformado para su operación civil y para vuelos de mayor autonomía.

Esa circunstancia hace todavía más dramático que el combustible se convirtiera en uno de los factores determinantes de su último vuelo.

“Diez galones más”

Uno de los datos más estremecedores apareció en la prensa después del accidente.

Una declaración atribuida a uno de los pilotos que participó en las labores posteriores sugería que unos cuantos galones adicionales de combustible podrían haber cambiado el desenlace.

Más allá de la cifra exacta publicada por los periódicos, la idea permite dimensionar lo cerca que Dianna estuvo de sobrevivir.

Después de miles de horas de vuelo, de atravesar continentes, pilotar bombarderos transformados, competir en carreras aéreas e intentar darle la vuelta al mundo, su vida terminó durante un vuelo cotidiano de trabajo, frente a las costas de Baja California Sur.

La importancia de Dianna Bixby para la historia de la aviación sudcaliforniana

La historia de Dianna Bixby merece ser recuperada no únicamente por las circunstancias trágicas de su muerte.

Su presencia en Baja California Sur permite documentar una etapa poco estudiada de las comunicaciones aéreas de la península: las operaciones internacionales de transporte de mercancías entre el sur de California y Baja California durante la primera mitad de la década de 1950.

Bixby Airborne Products transportaba productos agrícolas y pescados entre ambos lados de la frontera utilizando aeronaves de gran capacidad, entre ellas antiguos aviones militares transformados para funciones civiles.

El A-20 N63148 constituye un ejemplo extraordinario de aquel proceso.

Pero la importancia de esta historia rebasa la del propio avión.

Dianna Bixby fue una aviadora pionera, capitana de transporte aéreo comercial, piloto de DC-3 y de antiguos bombarderos transformados, participante en competencias aéreas, impulsora de los primeros proyectos de carreras femeninas transcontinentales y protagonista de un ambicioso intento de vuelo alrededor del mundo.

También fue empresaria de transporte aéreo.

Y esa última actividad fue la que terminó vinculándola directamente con Baja California Sur.

El vuelo del 2 de enero de 1955 no era recreativo ni una aventura personal. Era un vuelo de trabajo de Bixby Airborne Products, realizado dentro de una operación comercial que conectaba California con la península.

Su muerte puso además en evidencia las enormes dificultades que enfrentaba la navegación aérea en Baja California Sur durante aquellos años: infraestructura limitada, escasas ayudas para la navegación, grandes distancias, aeródromos aislados y una meteorología capaz de transformar rápidamente un vuelo rutinario en una situación crítica.

Dianna había intentado atravesar el mundo.

Había cruzado océanos y continentes, pilotado algunas de las aeronaves más poderosas de su generación y desafiado muchas de las barreras que todavía enfrentaban las mujeres dentro de la aviación.

Paradójicamente, su último vuelo terminó frente a las costas de una península que comenzaba apenas a integrarse plenamente a las grandes rutas aéreas.

Por ello, la historia de Dianna Cyrus Bixby no es únicamente la historia de un accidente.

Es también una página prácticamente olvidada de la historia de la aviación de Baja California Sur.

 

Comentarios